|

Ganas de llorar sin motivo: por qué pasa y qué hacer

Y no, no te pasa solo a ti.

Esto me lo dicen muchísimo en consulta. Pero muchísimo: “Estoy bien… o eso creo.
No ha pasado nada.
Y de repente… me entran unas ganas de llorar que no entiendo.”

Y claro, lo primero que hacemos es intentar buscarle sentido.

¿Qué ha pasado hoy?
¿Por qué ahora?

Y como no hay una respuesta clara… aparecen en nuestras cabezas pensamientos estilo:

“Estoy exagerando”
“No es para tanto”
“No debería estar así”

Y aquí es donde nos equivocamos, no estamos mirando donde toca.

Por qué te entran ganas de llorar sin motivo

Cuando te entran ganas de llorar sin motivo aparenteCASI NUNCA tiene que ver solo con ese momento.

Tiene que ver con todo lo que llevas acumulado. Te pongo ejemplos reales, de los que más veo en consulta:

  • llevar días de ir con la cabeza a mil
  • cosas que te han molestado pero has dejado pasar
  • mucho cansancio pero ni te planteas parar
  • estas para todo el mundo… menos para ti

Y claro, eso no explota de forma ordenada. La cabr**** de tu cabeza, no te avisa.

Y sale cuando puede.

Y muchas veces… sale en forma de llanto.

Llorar sin motivo no es debilidad

Justamente al revés, muchas veces es justo lo contrario.

Llorar es una forma de descarga emocional, una medicina para el alma cansada, que logra:

  • hacer que tu cuerpo baje  revoluciones
  • que sueltes tensión
  • y que el sistema nervioso trate de regularse

El problema no es llorar.

El problema es todo lo que soportas para llegar a se punto, ya sabes…

Aguantarte.
Minimizar.
Seguir tirando.
Hacer como que no pasa nada.

Y eso… se va acumulando. Hasta que pummmm, explota!

Cómo saber si es estrés acumulado

Cuando te pase, en vez de preguntarte:

“¿por qué estoy así?”

Prueba a pararte un momento y preguntarte:

“¿cómo llevo la semana?”

Y verás que poco a poco va apareciendo la realidad:

  • “llevo días durmiendo mal”
  • “no he parado ni un momento”
  • «si no me encargo yo, parece que a nadie le importa»
  • “me he tragado varias cosas que me han dolido”
  • «no tengo quien cuide de mi, mientras yo cuido del resto»
  • “estoy saturada”

Y es justo ahí dónde todo empieza a tener sentido.

Qué hacer cuando te dan ganas de llorar sin motivo

No te voy a decir “permítete sentir” y ya, si fuera tan fácil y no resultara incomodo no estaríamos aquí leyendo ahora.

Te voy a dejar cosas concretas, que sí funcionan:

1. No lo cortes en seco

No hace falta recrearte, pero tampoco bloquearlo.

Para unos minutos
respira
y deja que salga (mi madre decía que si lloras a gusto no te haces pis por la noche, y es por eso que soy una llorona empedernida)

2. Ponle nombre a ese «algo»

“estoy cansada”
“esto me está sobrepasando”

Eso ya baja mucho la intensidad. Existen estudios que afirman que cuando ponemos nombre a lo que sentimos, eso ya reduce muchísimo la emoción.

3. Mira más allá de hoy

No es el momento, es el contexto

4. Si te pasa mucho, no lo normalices

Una cosa es que te pase de manera puntual y otra muy distinra es vivir acumulando constantemente.

Cuándo pedir ayuda psicológica

En consulta no vamos a trabajar el llanto. Nos centraremos en lo que hay detrás:

  • qué estás acumulando
  • cómo gestionas lo que sientes
  • cuánto te exiges
  • por qué te cuesta parar

Porque cuando eso cambia…ya no necesitas llegar al límite para soltar, porque no has estado aguantando.

Asi que para terminar, si te entran ganas de llorar sin saber por qué… probablemente sí hay un motivo. Y a veces necesitamos parar para observarnos y ver que es eso que nos pesa y que estamos «aguantando».

Entiendo que mirarse así puedo dar pereza o miedo, pero os aseguro que cuando empiezas a redescubrirte te da toda esa calma que tanto anhelas.

Si te has visto aquí, ya sabes que no es casualidad, no estas sola y no te pasa únicamente a tí.

Y si sientes que esto te supera, pedir ayuda también forma parte del proceso, y aquí me tienes para lo que necesites.

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *